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“PHUBBING”: LA MALA COSTUMBRE DE NO CONVIVIR EN LA MESA

@GraziaMéxico    4 agosto, 2016


Baja tu teléfono, ponlo lo más lejos de ti y por amor a todo lo sagrado: ¡platícame algo!

Pac

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Los gimnasios lo promueven, en tu trabajo no te pasan la contraseña del wi-fi y algunos restaurantes hasta te ponen cajitas para que los guardes. Seguimos sin entender el mensaje: los celulares nos están absorbiendo.

Échale la culpa a Instagram, Whatsapp o Snapchat de tu obsesión, pero un estudio realizado por la firma contable Deloitte, reveló que los norteamericanos revisan su celular un promedio de 46 veces al día. Estamos seguras de que muchas de ustedes lo checan todavía más.

Este es el fenómeno que hoy se le conoce como “phubbing” y que ya ha desatado un movimiento de contraria bajo el nombre de “Stop Phubbing”. Según el sitio oficial, la definición de este término es: “el acto de ignorar a alguien en una situación social al mirar a tu teléfono en vez de prestar atención”.

“Imagínate a las parejas del futuro sentadas sin hablar. Relaciones basadas en actualizaciones de estatus. La habilidad de hablar o comunicarse cara a cara completamente erradicada” describe la iniciativa que además, hace un llamado a “hacer algo de una vez y por todas” para detener este comportamiento que, por desgracia, ya es muy evidente a nuestro alrededor.

 

Pit stop of skee-ball and long meat foods before our flight to Dallas! #FABLife @lukecdillon

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Los silencios incómodos en la mesa se han transformado en silencios en que todos aprovechan para hacer check-in o subir una foto de su platillo a Instagram. Una sesión de entrenamiento no está completa sin la foto en el espejo, como bien dicen los gymaholics: “si no me tomo foto no pasó”.

En una forma cómica pero a la vez alarmante, el sitio comparte datos como el de los restaurantes. “Un restaurante común ve 36 casos de phubbing en promedio, durante el servicio de cena. Esto equivale a 575 días en que estás sólo aún con la compañía de alguien” apunta.

En el caso de los adolescentes, aseguran que un 87% de ellos prefiere comunicarse vía mensaje que de frente. Además, enlistan las razones de tu obsesión con el celular; muchas de las cuales seguramente ya has pecado: “Estatus sin sentido, mensajear a alguien “mejor” que la persona con la que estás, comprar canciones, “Googlear” a Chuck Norris, jugar, buscar centros de lavado y reírte de una broma que ni siquiera subiste tú”.

 

Así que ya lo sabes “phubber”, hay un escuadrón que te quiere lejos de la pantalla y prestando atención a tu acompañante o date. Si bien es cierto que nuestra vida sin teléfonos sería complicadísima, al menos hagamos el experimento de soltarlo cuando la situación lo amerite, que es prácticamente todo el tiempo.